Manifiesto fundacional (castellano)

MANIFIESTO FUNDACIONAL (Marzo de 2015)

En los últimos años, dentro del contexto de crisis económica que estamos padeciendo, hemos visto como la vieja política se ha mostrado incapaz de solucionar los problemas más básicos de los ciudadanos, y se ha producido un alejamiento paulatino de los vecinos por parte de la clase política profesionalizada de nuestros Ayuntamientos, y el caso de Rubí no es una excepción. El poder municipal se ha convertido en una suerte de reparto de sillones para perpetuarse en el poder, ya sea en el gobierno, o en una oposición acomodada a las circunstancias electorales.

Después de 36 años de democracia, hemos visto pasar por el gobierno municipal a dos partidos con mayorías amplias, apoyados puntualmente por otras dos formaciones políticas más. En estos años ha habido épocas de bonanza económica y épocas de crisis, siendo esta última, la llamada Gran Recesión, el punto de inflexión entre la vieja política de partido y las necesidades reales de una población que siente cada vez un mayor desapego a estas formaciones. Prueba de ello, fue la participación inferior a un 47 % en las últimas elecciones municipales de 2011.

Es por ello que un grupo de vecinos de este municipio, sin pasado político, con profesiones diversas, con experiencia profesional previa no vinculada a la política, creemos que la política tiene que salir de los despachos y tiene que partir de la ciudadanía, desde un proyecto político que nazca de ella, un proyecto estrictamente local, para solucionar los problemas directos de los vecinos.

Esta Plataforma pretende ser referente en el gobierno del municipio, para promover la participación activa y real de los vecinos de Rubí en las instituciones representativas de carácter político. Por ello, se pretende que los vecinos comprometidos con Rubí, además de tener voz en la sociedad municipal a través de sus distintas asociaciones, tengan voto en sus órganos de gobierno, sin estar sujetos a disciplinas o intereses de partidos de ámbitos supramunicipales. Estos últimos, abocados al desarrollo de políticas nacionales, muchas veces no se involucran todo lo necesario con las realidades locales y pueden en ocasiones dejar de lado los verdaderos intereses de Rubí y sus vecinos.

Por este motivo apostamos por un cambio radical en el desarrollo de la política municipal: hay que poner fin a la acumulación de cargos, limitar sueldos y mandatos, impulsar agendas transparentes y establecer mecanismos efectivos de control de los responsables públicos. Queremos un nuevo contrato social entre ciudadanía y representantes.

Por eso impulsamos esta Plataforma ciudadana. Para construir en el futuro una candidatura de vecinos independientes, con vocación ganadora y de mayorías. Una candidatura que entusiasme, que tenga presencia en los barrios, en los lugares de trabajo, en el mundo de la cultura, y nos permita transformar las instituciones en beneficio de toda la sociedad.

El reto es difícil, pero no cejaremos en el empeño de construir un municipio en el que la gestión municipal sea eficiente, transparente, con la participación de todos los vecinos a través de sus asociaciones y con tolerancia cero con la corrupción. Las dificultades por la crisis económica hacen que este reto sea más difícil, pero desde la realidad, debemos priorizar el bienestar de los vecinos y potenciar la economía local de forma sostenible.

Lamentamos también que no se hayan aprovechado los años de bonanza económica desde el año 1979 para tener un municipio con espacios urbanos dignos, con zonas verdes para uso ciudadano, con polígonos industriales adaptados a las necesidades de las empresas que desean instalarse en el municipio, con un impulso del comercio y la economía local, algo que sí han hecho en otros municipios cercanos. El POUM, diseñado en época de bonanza, ha permanecido aparcado varios años y hoy necesita una adecuación a la realidad que vivimos. El POUM no puede ser un catálogo de buenas intenciones incumplidas de la Administración Local, sino un plan realista y acorde a las necesidades y posibilidades actuales, y que proteja nuestro entorno natural.

También lamentamos habernos convertido en un vertedero del Vallés gracias a la colaboración necesaria del poder político de nuestra ciudad en los años noventa, y que supuso una de las primeras puertas giratorias en Rubí. También es denunciable que heredemos casi sesenta millones de euros de deuda municipal por una gestión claramente ineficiente.

El Ayuntamiento tiene que apostar por fomentar la cultura y colaborar con las instituciones culturales existentes de forma continuada, habilitando espacios para ello, y  promoviendo el intercambio cultural, puesto que la variedad es fuente de riqueza. También tiene que implicarse en la educación de las futuras generaciones, al margen de la enseñanza reglada, por un futuro más cívico y próspero en el municipio.

Vivimos una época histórica excepcional en lo negativo, y tenemos que tener la valentía, la creatividad y la capacidad de gestión eficiente de los recursos públicos, para transformar esta ciudad y convertirla en un lugar digno para nosotros y las futuras generaciones.